Laboratorio de Juegos

Martes, 2 Ago, 2011

A few acres of snow (lecturas)

A few acres of snow es el último juego que ha lanzado Martin Wallace bajo su sello Treefrog Games. Se trata de un juego de creación de mazo para dos jugadores, que reinterpreta la mecánica estrella que creó Donald X. Vaccarino para Dominion.

El juego de Wallace está ambientado en las guerras intercoloniales que mantuvieron británicos y franceses por el control de Norteamérica, durante los siglos XVII y XVIII. Estos conflictos desembocaron en la creación del Canadá y en la declaración de independencia de las 13 colonias británicas (los Estados Unidos de América).

No queremos hacer una reseña de A few acres of snow (si algún día incorporamos el juego al fondo de la biblioteca la haremos), pero sí queríamos recomendaros algunas lecturas de verano para ambientar aún más vuestras partidas.

Aunque A few acres of snow se centra en las colonias situadas en el triángulo con vértices en Richmond (Virginia), Detroit (Míchigan) y Louisbourg (Nueva Escocia), hemos escogido tres lecturas que amplían las localizaciones y la franja temporal del juego.

Ahí van:

Paso al noroeste

Paso al noroeste, de Scott Chantler, es una historia ficticia que transcurre durante el año 1755, justo antes que estallase la Guerra de los Siete Años (también conocida como Guerra Franco-India).

El marco es la Tierra de Rupert. Para los que no conozcan la historia del Canadá, Tierra de Rupert era el nombre que recibía el territorio que Carlos II de Inglaterra regaló en 1670 a la HBC (Hudson’s Bay Company o Compañía de la Bahía de Hudson).

Lleva el nombre del primer gobernador de la compañía: el príncipe Ruperto del Rin, primo de Carlos II de Inglaterra.

1755 es el año en el que la HBC renuncia a la exploración y a la expansión, abandonando cualquier actividad que no fuera la compra de pieles en sus puestos comerciales de la bahía.

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Fort Wheeling

Fort Wheeling, de Hugo Pratt, comienza en el año 1774. Otro momento importante en la historia de Norteamérica.

En estas fechas los ingleses habían cerrado el puerto de Boston en represalia contra los colonos americanos, que habían asaltado un buque cargado de té disfrazados de pieles rojas. Este ataque, a su vez, lo habían lanzado los colonos como protesta por los impuestos sobre el té que había establecido el gobierno británico de Jorge III y desembocaría en la declaración de independencia de los Estados Unidos dos años más tarde.

Wheeling Creek, el lugar donde se desarrolla la historia, es uno de los afluentes del Río Ohio. Este río que hoy sirve de frontera entre las regiones de West Virginia, Ohio y Kentucky, hace 200 años dividía las tierras de los colonos y de las tribus indias.

El Ohio (Río bonito en la lengua iroquesa) estaba prohibido a los colonos, según los tratados de paz de Easton y Fort Stanwix, pero no a los comerciantes franceses e ingleses.

Por cierto, la silueta de Fort Stanwix será bastante familiar a los que hayáis jugado a A Few Acres of Snow con la edición limitada.

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Louis Riel

Louis Riel, de Chester Brown, es un cómic biográfico que explica la vida de este político canadiense y líder del pueblo métis.

En 1869 Canadá estaba dividida en cuatro provincias: Ontario, Quebec, New Brunswick y Nueva Escocia. Tanto Canadá como los recién nacidos EEUU estaban ansiosos por expandir sus fronteras y arañar territorio a la Tierra de Rupert.

Justo ese año, la HBC decidió vender los territorios de Rupert al gobierno canadiense. A cambio, la Compañía de la Bahía de Hudson recibiría 300.000 libras y una vigésima parte de la ampliación del término municipal del asentamiento (unos 7 millones de acres).

La gran mayoría de colonos métis tenían sangre cree, ojibway o saulteaux. Eran pueblos que vivían en aquellas tierras desde antes de que la HBC las ocupara sin haber adquirido el más mínimo derecho sobre ellas (recordad que la Tierra de Rupert fue un regalo de Carlos II de Inglaterra a su primo), así que la venta de sus tierras al Canadá por parte de la HBC obtuvo como respuesta la revuelta de asentamientos como el de Río Rojo y la declaración de un gobierno independiente encabezado por Louis Riel.

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Las tres recomendaciones las podréis encontrar las bibliotecas de Barcelona.

Que vaya bien el verano!

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Miércoles, 20 Abr, 2011

Juegos de tablero para el aula y otros lugares

Filed under: Biblio-Sugerencias — Etiquetas: — arusem @ 14:06

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[Los juegos]
Favorecen el desarrollo del pensamiento analítico, al plantear situaciones problemáticas susceptibles de ser resueltas mediante el uso de tal pensamiento. No cabe duda de que ello contribuye de forma positiva al progreso integral de la persona.

[…] La práctica de estos juegos desarrolla ciertas capacidades del ser humano, como la empatía, la cooperación, la solidaridad, la transigencia, el afán de superación, la tolerancia al fracaso sin caer en la frustración, etc.

Juan Diego Sánchez Torres
Juegos de tablero para el aula y otros lugares

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Juegos de tablero para el aula y otros lugares, de Juan Diego Sánchez Torres, es nuestra recomendación para la próxima festividad de Sant Jordi.

El libro incluye las reglas de más de 200 juegos abstractos para 2 jugadores, con el denominador común de que en ninguno de ellos interviene el azar, no existe información oculta y no se conoce ninguna estrategia ganadora. Además, podréis encontrar una pequeña reseña histórica de cada juego, objetivos didácticos que se persiguen, destinatarios y el material que necesitaréis (todos los juegos se pueden fabricar con muy pocos recursos).

Aparecen juegos de autores que muchos conoceréis (Robert Abbott, Alex Randolph, Robert Kraus, Martial Tramond o Martin Gardner, entre otros) y también juegos tradicionales o que no se conoce su autoría.

Amazonas, Wari, Go, Quarto, Galax, Epaminondas, Tablut… No los hemos probado todos, pero uno de los que más nos ha gustado (además del Go, por supuesto) es L-Game, un juego muy sencillo diseñado por Edward de Bono:

El juego de la “L”

Se juega con dos piezas en forma de L de distinto color (una para cada jugador), y dos fichas, sobre un tablero de 4×4 casillas. Las piezas en L tienen un tamaño de 2×3.

Partiendo de la posición inicial, se echa a suertes quién será el jugador que moverá primero.

Posición inicial de las piezas sobre el tablero

Por turnos, cada jugador realiza una jugada que consiste en lo siguiente:

  1. Recolocar su L, de cualquiera de las maneras posibles, pero sin superponerla con la L del contrario ni con las fichas naranjas. No se puede dejar en la misma posición. El jugador está obligado a mover la L.
  2. Después de recolocar la L, el jugador puede desplazar una de las fichas naranjas del tablero, a una casilla libre.

Cuando un jugador no puede realizar ninguna jugada, pierde.

Como podéis ver, es un juego muy sencillo y rápido que se puede disfrutar a partir de los 8-10 años. Si queréis conocer más juegos interesantes, os recomendamos echar un vistazo al libro de Juan Diego Sánchez.

Creemos que os gustará.

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ps. Este año también hemos hecho algunos puntos de libro conmemorativos de Sant Jordi. Si queréis conseguir uno sólo tenéis que dejarnos un comentario con alguna recomendación literaria y enviarnos por correo la dirección en la que queréis recibir el separador. Las direcciones las borramos después de hacer los envíos, así que no os tenéis que preocupar por recibir spam.

ps2. Es una tirada limitada de 20 puntos! 😉

Martes, 22 Feb, 2011

Diez juegos que no se parecen a nada

Filed under: Biblio-Sugerencias — Etiquetas: — arusem @ 11:35

Hace unos días, curioseando entre algunos blogs de amigos, llegamos a un artículo publicado en Se lo han cargado… en el que se hablaba del libro de Robert Abbott que os recomendamos hoy.

Diez juegos que no se parecen a nada es ya un clásico de la literatura lúdica. En él, su autor nos enseña a jugar a algunos de los juegos que ha creado: Babel, Leopardo, Subasta, Variedad, Metamorfosis, Intercambio, Eleusis (incluye la variante express) Construcción, Última y Confusión. Entre todos estos, sin duda el que más destaca es Eleusis: un grandísimo juego de deducción que simula a la perfección el método científico.

En Eleusis, uno de los jugadores actúa como “divinidad”, inventando una regla que mantendrá en secreto. El resto de jugadores tratarán de descubrir la regla escondida mediante la deducción y la observación.

Para jugar sólo se necesitan 3 o 4 barajas de cartas francesas y bastante mesa libre. Cada turno, uno de los jugadores escoge una carta de su mano y la coloca sobre la mesa, en el lugar que le indica el jugador que actúa como divinidad. La carta sólo se podrá colocar de dos maneras: en una fila continua siguiendo el patrón, o en una columna cuando se salga de él.

Analizando las secuencias correctas, y aquellas que se alejan de la norma, se puede llegar a formular una teoría que explique el porqué las cartas se han colocado como lo han hecho.

Además, cuando uno de los jugadores cree haber adivinado la regla secreta, puede postularse como “profeta”. Desde ese momento será el encargado de decidir si una carta cumple el patrón (que cree haber adivinado) o no lo hace. El jugador que actúa como divinidad seguirá ejerciendo como juez, para vigilar lo que su profeta dice y “despedirlo” en el caso de que se equivoque. Proclamarse profeta es arriesgado, pero supondrá un mayor reconocimiento si consigue terminar la ronda en su puesto.

En el libro podréis encontrar las reglas completas de éste y de otros juegos igual de interesantes. Con reglamentos actualizados y puestos al día por el mismísimo Robert Abbott.

Disponible en vuestra librería más cercana, en algunas tiendas especializadas, o por supuesto… en vuestra biblioteca. 😉

Una partida de Eleusis en marcha

Ah, y muchas gracias a Gregorio por dedicarle la entrada original.  Para quien no lo conozca, Gregorio es uno de los creadores de Campi qui pugui (uno de los juegos de Piu Con Jocs que quedó finalista en el Concurso Ciutat de Granollers de Creación de Juegos), y una persona excelente con la que da gusto compartir mesa.

Jordi, el otro autor de Campi qui Pugui también es una excelente persona, por supuesto. 😉

Y tampoco os olvidéis de visitar Logic Mazes, la página de Robert Abbott. Allí encontraréis, entre otras cosas, el enlace a un video de las últimas Ayudar Jugando donde nos lo pasamos pipa en una partida de Babel multitudinaria.

Viernes, 19 Nov, 2010

El Backgammon per la imatge

Filed under: Biblio-Sugerencias — Etiquetas: , — arusem @ 15:58

Hace unos días, ordenando las estanterías, nos encontramos un curioso libro para aprender a jugar al Backgammon a través de ejemplos gráficos. El autor es Jacques Massacrier y está editado por Alta Fulla. En la misma colección podéis encontrar más títulos interesantes del mismo autor: El cub de Rubik per la imatge (también tenemos la edición en castellano) y Els Solitaris per la imatge.

De entre todos los mencionados, el que más nos ha gustado es El Backgammon per la imatge. En poco más de treinta páginas el autor da un repaso a las estrategias básicas, analiza las posibles aperturas y examina dos partidas paso a paso: una muy simple, en la que  el resultado de los dados incita a los jugadores a correr (y que sirve para enseñar a los principiantes algunos conceptos básicos), y otra partida más compleja en la que la estrategia de los jugadores es más depurada.

 

Movimiento clásico para una tirada de apertura de 6-1

El libro venía acompañado de tablero y damas para poder jugar pero, desgraciadamente, sólo la biblioteca Francesca Bonnemaison ha conservado el material extra de la edición original. En el resto de bibliotecas sólo está disponible el libro.

Aunque estamos seguros de que encontraréis alternativas a la falta del tablero: un juego tan popular es bastante sencillo de conseguir. Y, si queréis poner en práctica lo que habéis aprendido con Jacques Massacrier, en el Queimada organizan talleres de Backgammon todos los lunes que no sean festivos (ni víspera de festivos).

¡Animaros!

Martes, 14 Sep, 2010

Los acertijos de Sam Loyd

Filed under: Biblio-Sugerencias — Etiquetas: , — arusem @ 06:59

Sam Loyd fue un autor americano que dedicó la mayor parte de su vida a crear acertijos matemáticos, problemas de ajedrez y rompecabezas en general.

A finales del siglo XIX, cuando el ajedrez vivía un momento especialmente popular, se le consideraba un buen jugador. Aunque con un estilo de juego defectuoso, dado a las florituras y que olvidaba a menudo ganar. Sin embargo, eso no le impidió ser uno de los autores de problemas de ajedrez más famosos de su época (gracias a problemas como el Excelsior).

Durante muchos años se le consideró autor del famoso “Rompecabezas del 15“, un puzzle que trajo de cabeza a la sociedad americana de la década de 1880. Este ingenioso rompecabezas consistía en 15 bloques de madera numerados, dispuestos en una caja cuadrada con capacidad para 16 bloques (de manera que quedaba un hueco). El reto para el jugador era conseguir colocar los 15 bloques, deslizándolos a través del hueco vacío, de forma que quedaran en orden.

El Puzzle del 15 resuelto

En realidad Sam Loyd no inventó este puzzle sino que se basó en él para crear su famoso “14-15”, una variación del famoso rompecabezas en la que la disposición original de los bloques tenía el 14 y el 15 invertidos. El reto consistía en volver a colocarlos en su sitio deslizándo los bloques gracias al hueco.

Ilustración original de Sam Loyd publicada en la "Sam Loyd’s Cyclopedia..."

El verdadero autor del “Puzzle del 15” fue, según The 15 Puzzle de Jerry Slocum y Dic Sonneveld, un trabajador de correos de Canastota, Nueva York. Se llamaba Noyes Palmer Chapman.

Uno de los rompecabezas hechos a mano de Chapman fue a parar a la Escuela Americana de Sordos de Hartford, Connecticut, quienes lo comenzaron a fabricar en su taller de carpintería para venderlo por las calles de Hartford y Boston. Una de estas copias llegó a las manos de Matthias Rice, quien lo comenzó a manufacturar en su carpintería vendiéndolo bajo el nombre de “The Gem Puzzle”. Casi un siglo después, Ernö Rubik se interesó por el rompecabezas buscando una forma de que funcionara sin el espacio vacío que permitía mover las piezas. Su trabajo desembocó en la creación de la maravilla que es el Cubo de Rubik.

Pero, curiosamente, el “Puzzle del 15” no fue el único rompecabezas que se atribuyó Sam Loyd. También se intentó atribuir la autoría del famoso “Pigs in Clover“, de Charles M. Crandall, o el famoso Parchís, que ya se jugaba en la India en el siglo IV.

Pese a todo este lío de autorías, se considera a Sam Loyd uno de los creadores de acertijos y problemas matemáticos más imaginativo que ha existido. Poco después de su muerte se publicaron todos sus acertijos en la Sam Loyd’s Cyclopedia of 5000 Puzzles, Tricks and Conundrums, una verdadera delicia para los amantes de este tipo de entretenimientos.

Y, por fin, llegamos a la recomendación literaria que os queríamos hacer desde un principio. Se trata de Los Acertijos de Sam Loyd, una recopilación de algunos de los enigmas más interesantes que aparecían en la Cyclopedia original. El libro está publicado por RBA en la colección dirigida por Oriol Comas.

Podréis encontrar la edición de RBA en estas bibliotecas.

Recordad que el préstamo interbibliotecario dentro de algunos municipios es gratuíto ;-).

Por cierto, si nos tuviéramos que quedar con uno de los acertijos del libro, nosotros nos quedaríamos con este:

¿Cuántos vasos son necesarios para equilibrar la última balanza?

Más cosas interesantes:

  • Podéis descargaros una edición de dominio público de la Sam Loyd’s Cyclopedia of 5000 Puzzles, Tricks and Conundrums, desde la página de Mathpuzzle.
  • En la página de The 15 puzzle tienen algunos problemas que podréis resolver on-line. Más cosas sobre la historia del “Puzzle del 15” aquí.
  • No os podéis perder la página oficial de Sam Loyd.
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